Honduras: Artemisa y su labor por los derechos sexuales y reproductivos en zonas rurales

En abril del 2009, el Congreso Nacional de Honduras emitió el Decreto 54-2009 que prohíbe el uso, distribución y comercialización de la píldora o pastilla de anticoncepción de emergencia (PAE).

El tema genera acalorados debates en Honduras, entre quienes exigen que siga siendo prohibida y quienes creen que se debería legalizar. Para algunas organizaciones de derechos de las mujeres de Honduras, despenalizar la PAE constituye un aspecto clave para la protección de la integridad de las mujeres y las niñas que son abusadas sexualmente.

El Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM) conversó con Sarahí González, coordinadora de voluntarias de Artemisa y Coparte del programa Ola Joven de FCAM, sobre su trabajo en las zonas rurales de Tegucigalpa y Comayagüela, y la situación de la PAE en Honduras.

“Nosotras trabajamos en la sensibilización y concientización de las jóvenes de barrios y colonias, con respecto al tema de derechos sexuales y reproductivos. El objetivo es informarlas sobre métodos anticonceptivos; ponemos quioscos y realizamos mini caminatas para repartir condones e información”, afirmó Sarahí.

Para Artemisa visitar las zonas rurales ha sido complicado por los altos índices de violencia. Desde hace algunos años Honduras es uno de los países más violentos del mundo a causa de las pandillas y el narcotráfico.

“Piensan que a veces somos del gobierno, no saben que formamos parte de una organización. La mayoría de las organizaciones no van a zonas rurales. Las zonas que nosotras visitamos son muy peligrosas y altamente pobres”. señaló la coordinadora de voluntarias de Artemisa.

El desconocimiento que tienen las mujeres y las jóvenes de los métodos anticonceptivos es uno de los problemas que Artemisa enfrenta en las comunidades y lo que desemboca en un alto número de adolescentes con embarazos no planificados. “Se asustan que otras mujeres les den información sobre salud sexual y reproductiva, y les regalen condones femeninos o masculinos. Les han inventado a las mujeres que las pastillas anticonceptivas son el único método que existe. Pero luego de abordarlas, entienden y conocen que nuestro principal objetivo es que ellas se informen”, agregó Sarahí.

Todavía no hay avances en la legalización de la PAE. Desde hace siete años la iglesia y otras organizaciones anti-derechos han luchado para mantener el decreto intocable. “No hemos avanzando en nada, ha habido diálogos, pero la iglesia influye mucho en la toma de decisiones. La PAE se vende de manera clandestina y el costo es muy alto. Por esta razón nosotras insistimos en el uso del condón como método anticonceptivo, además de evitar cualquier embarazo el riesgo de infecciones de trasmisión sexual”, señaló la entrevistada.

Cabe mencionar que, desde la aprobación de este decreto, la PAE solamente puede ser adquirida de manera ilegal o clandestina, en farmacias pequeñas o en pulperías.

Artemisa continuará trabajando por los derechos sexuales y reproductivos aun con la violencia en las calles y la imposición de un decreto en contra de las PAE. “Nuestra tarea es llegar hasta donde podamos, trabajar con más mujeres y adolescentes sobre los métodos anticonceptivos y, la salud sexual y reproductiva. Queremos negociar con los padres de familia, trabajar con las familias e ir eliminando el tabú existente”.

Conoce más de nuestra organización coparte Artemisa: http://bit.ly/2ltHVtf


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