Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

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Ruda: el periodismo en tiempos del COVID-19

Por: Olga Valeria Espinoza, Oficial de Comunicación, FCAM.

Entrevista realizada en junio, 2020.

Hacer periodismo en tiempos del COVID-19 es todo un reto. Aunque muchos medios se han trasladado al teletrabajo sigue siendo básico acudir al terreno. Esto significa exposición al virus, contar con suficiente material de protección; mascarillas, trajes, guantes, gorros, etc. Además de las trabas para acceder a la información, la distancia social, la carga psicológica y el miedo al contagio y/o a contagiar a tus cercanos.

Ruda es una revista digital, que nace como un proyecto de la agencia de noticias Prensa Comunitaria de Guatemala. La idea surge en el año 2017 entre reuniones e ideas del consejo editorial de la agencia bajo la necesidad de tener un espacio digital donde se evidenciaran y visibilizaran las luchas de las mujeres. A inicios de 2019 las compañeras iniciaron en la búsqueda de fondos y de otras mujeres que quisieran sumarse al proyecto. Para inicios de 2020 lanzaron la revista.

En FCAM tuvimos una conversa con algunas de las integrantes de Ruda, quienes nos contaron cómo han vivido la pandemia, qué alianzas y estrategias han creado y qué las hace seguir a pesar de un escenario tan complejo a nivel local y global.

“Estabamos empezando este año con todas las ganas y de repente se nos viene esto. Empezamos a cuestionarnos qué vamos a hacer ahora. Acá es donde llegamos con FCAM y solicitamos su apoyo. La carga de trabajo ha sido el triple en estos meses, somos pocas, pero también el COVID-19 nos vino a cambiar nuestro proyecto inicial. Nos empezamos a cuestionar qué vuelta le ibamos a dar, por dónde le ibamos a entrar y teníamos mucho miedo de no encontrar la sostenibilidad, porque  también trabajamos temas de sanación, territorio y eso nos atraviesa el cuerpo”, comentó Celeste Mayorga, coordinadora de Ruda.

Durante casi un año el equipo fue construyendo poco a poco alianzas territoriales y en otros países para construir la propuesta política, narrativa y periodística de lo que Ruda pretendía y pretende hacer. Uno de los componentes primordiales del proyecto es el Programa de Autocuidado y Protección a periodistas, el cual tiene una gran importancia a raíz de la crisis del COVID-19.

“Precisamente en diciembre del 2019 tuvimos una asamblea para ver cómo desde el periodismo trataríamos el tema del acoso y la violencia contra las mujeres, cómo en acciones concretas íbamos a abordar y erradicar esta problemática, porque estamos también en medio de una dinámica social de «Ni una menos» y «Yo sí te creo». Cuando llega esta situación tuvimos que hacer un giro al Programa de Autocuidado y Protección, incluyendo cosas que no habíamos tomado en cuenta antes, como la salud corporal y bajo el desafio de qué pasa si alguna de nosotras nos enfermamos de COVID-19”, explicó Quimy de León, responsable editorial y fotógrafa de Ruda.

“Aprenderemos a vivir”

Para las compañeras de Ruda era importante primero entender la pandemia, qué significaba el COVID-19, pero no había tiempo para sentarse a platicar debían hacerlo en la marcha, pues como medio de comunicación tenían que actuar rápido y asumir el desafío de aprender, cambiar el lenguaje e incluso modificar las categorías de trabajo. “Para ejercer el derecho de informar y de estar informadas tuvimos que hacerlo express y conforme estaban pasando las cosas. Incluso tuvimos que cambiar las fuentes de trabajo. Nunca pensamos que ibamos a trabajar con fuentes oficiales de salud, desde doctoras, enfermeras, pacientes, usuarias de servicios. Hicimos un trabajo periodístico express, que ha significado un reto que eleva el nivel de trabajo y por lo tanto el estrés”, expuso Quimy.

Debido a la carga de trabajo y al nivel de estrés algunas de las integrantes de Ruda se enfermaron lo que las llevó a repensar cómo distruibuir el trabajo cuando son un equipo pequeño. Dado que la línea editorial de Ruda tiene dos aspectos, la parte periodística y la de reflexión, se plantearon la idea de invitar a mujeres que estuvieran haciendo ya un analísis interno e íntimo y que lo trasladaran a textos. De esta forma nace la campaña “Aprenderemos a vivir”.

Celeste Mayorga, nos cuenta que la campaña ha sido bien recibida por las mujeres que han invitado y por otras que se han acercado a ellas para compartirles sus reflexiones. “Ha sido bien recibida y seguimos recibiendo aportes de varias mujeres, no sólo en texto. Acá es donde nos damos cuenta que estamos listas para hacer periodismo feminista y que bajo este contexto y en la marcha hemos ido creando nuestro propio modelo de periodismo feminista”, señaló la coordinadora de Ruda.

Otra de las reflexiones que las compañeras de Ruda hacían al momento de crear la campaña “Aprendremos a Vivir”, es que para las mujeres el teletrabajo iba a ser más díficil desde casa con toda la sobrecarga de trabajo que significa atender el hogar, a las niñas y niños, y cómo muchas mujeres iban a experimentar un aumento de la violencia estando con sus agresores más tiempo.

“Empezamos primero a escribir cartas invitando a algunas compañeras a redactar, donde les explicábamos la campaña e instándolas a poner su voz para darle voz a las mujeres que no tienen espacios. A partir de eso muchas mujeres que no conocemos nos han escrito y nos cuentan que han visto la revista en redes y han querido incorporarse con sus textos contándonos sobre sus vivencias durante esta crisis”, destacó Quimy.

Para Jovanna García, integrante de Ruda el contar con un diseñador para ilustrar los textos que les han enviado ha sido importante, pues ellas no quieren sólo mostrar cómo las mujeres están viviendo la crisis, sino también que hay una energía transformadora en todo lo que hacen. “El nombre viene también de que estamos aprendiendo a vivir con esto, pero no es sólo dar un mensaje de negatividad. La apuesta es llevar la sanación como una cuestión política, no sólo quedarnos en la revictimización o en el dolor, sino cómo las mujeres en medio de la violencia y la crisis aún así siguen transformando esa energía y esa lucha. Queremos visibilizar las luchas, pero también las demandas y transformarlas desde una acción de sanación. También el hecho de que Marco, el diseñador esté con nosotras nos ha hecho repensarnos y darnos cuenta que podemos construir otras cosas con personas que son de la disidencia sexual”.

La organización también ha creado en el últmo mes la campaña “Iniciativas Rudas”, donde buscan presentar cómo las mujeres organizadas enfrentan la pandemia y cómo se están aliando con otras para apoyarse. “Con la idea de no poner a las mujeres como víctimas siempre y como personas que luchan día a día decidimos crear esta campaña. Queremos presentar los proyectos que han surgido en diversos puntos del país, porque hay muchas mujeres en Guatemala que están tomando la iniciativa porque el Estado no lo hace y han tomado la responsabilidad de organizar el apoyo en distintas comunidades. Nos hemos topado con casos muy fuertes, de mujeres que tienen muchas ideas de cosas que quieren hacer y las están haciendo porque nadie más las va a hacer por ellas”, aclaró Jovanna.

El autocuidado físico, emocional y digital en tiempos del COVID-19

Al preguntarle a la organización si la sanación es primordial para sostener las luchas, todas coinciden que sí y es inevitable para ellas no traer a la plática cómo este contexto las ha llevado a parar para sostenerse en estos tiempos.

“Sí, completamente necesaria la sanación. Ruda nace de una experiencia de reconstrucción de cada una. Quimy y yo nos conocimos en la morgue del Hogar Segura en el 2017, en ese momento éramos de las pocas mujeres de Guatemala que estuvimos con las familias de las niñas de Hogar Segura. Ruda inició en una crisis y ahora de nuevo estamos en una crisis. Hemos buscado la forma y la sostenibilidad de que nosotras estemos en un proceso permanente de acompañamiento terapéutico. La sanación es primordial para entender nuestras propias historias y visibilizar las luchas de las otras, mencionó Celeste Mayorga, coordinadora de Ruda.

El contexto les pasó la cuenta en un determinado momento del año y las compañeras de Ruda se enfermaron y tuvieron diferentes complicaciones de salud, cosas que antes ni habían experimentado.

“De repente estábamos teniendo padecimientos que tienen un origen psicosomático por el estrés. Nosotras no sólo consumimos toda la información, sino que también la depuramos, la procesamos; sobre la pandemia, las cifras, los datos, para la psiquis fue bastante duro y el efecto principal fue ese. Ahorita estamos empezando a tener equilibrio mental y emocional. Eso no hubiera sido posible si no hubiéramos tenido desde antes el Programa de Autocuidado y Protección, y sino hubiéramos tenido un apoyo a tiempo, en este caso del FCAM. Pese a todo estamos fortalecidas”, agregó Quimy de León.

Una característica fundamental del derecho a la salud es el derecho a acceder a información oportuna y exacta. Para las y los periodistas cubrir las noticias sobre el COVID-19 también ha implicado censura y hasta criminalización. Gobiernos de todo el mundo han negado o limitado el acceso a información pública y las compañeras de Ruda no se han escapado. “Hemos tenido por lo menos siete incidentes de inseguridad que van desde amenazas, censura, intimidaciones o limitaciones de acceso a información pública. Nosotras en medio de todo fuimos a poner una amicus curiae en la Corte de Constitucionalidad, la Comisión Internacional de Juristas nos asistió legalmente para respaldar una acción del Procurador contra el Congreso, porque no nos dejaba acceder a información. Esa acción no fue la única, el ejecutivo intentó limitar la información y hasta la fecha la información que se ofrece sobre la pandemia es sesgada y limitada. El trabajo para los periodistas es más adverso que nunca, incluso nosotras hemos debatido con círculos de periodistas de América Latina y concluimos que las condiciones ahora para las periodistas son similares a hacer periodismo de guerra, a ese nivel, no sólo de trabajo hostil, sino de condición emocional de trabajo”, nos contó Quimy.

Para Ruda el apoyo del FCAM ha sido fundamental para mirarse desde la salud preventiva, para plantearse la posibilidad de autocuidarse y de tomar acciones concretas que van desde el conseguir mascarillas hasta trabajar la parte psicosocial.

La clave sigue estando en la organización

En un contexto que en ocasiones puede tornarse desperanzador las integrantes de Ruda tienen claro que la sororidad es una de las piezas fundamentales para continuar. Les compartimos en sus palabras qué les da fuerza:

“Que sepan que ellas no están solas y que nosotras estamos acuerpándonos. Creo que eso es importante porque el abandono no sólo del Estado, sino de las mismas familias es muy grande”, Marta Fuentes, responsable de las redes sociales de Ruda.

“Nosotras somos una revista nueva, emergente, pero como al resto de iniciativas creo que la organización y hacer colectividad es lo que nos da fuerza. Nos hemos acuerpado mucho y la clave de la fuerza sigue estando en la organización. Lo que hacemos nos apasiona a todas, la fuerza que encontramos en la palabra, en el periodismo, en la imagen, en el testimonio, en las ciencias sociales. Afortunadamente nosotras podemos hacer lo que nos gusta, dedicarnos a lo que nos gusta y al mismo tiempo prestar un servicio y construibuir a la reflexión, y a la sensibilización de la sociedad, creo que eso son cosas que nos dan bastante nutrición”, Quimy de León, coordinadora editorial de Ruda.

“Nos mantiene acá que cada una lleva una experiencia personal de por qué hace lo que hace. Ruda es un espacio para toda la que quiera visibilizar un tema, la que quiera poner su texto, su imagen, es un espacio abierto para cualquier tipo de mujer: blanca, rubia, sobre todo las mujeres indígenas que trabajan y se esfuerzan mucho en sus territorios. Lo que hacemos en Ruda es comunidad, pueblo, barrio, consciencia social y también es parte de los contextos de los que venimos, nosotras venimos de los movimientos sociales. Ruda es una ofrenda de lo mucho que una pudo haber sanado y de lo mucho que una pudo haber tenido”, Celeste Mayorga, coordinadora de Ruda.

“En lo personal haber entrado al proyecto me dio fuerzas, creo que he encontrado una voz en Ruda en estos momentos y me he comprometido a conocer otros contextos. Si bien es cierto que a todos nos afecta la pandemia, pero no a todos nos afecta igual. Hay muchas mujeres que desde sus lugares están enfrentando la pandemia de una forma muy valiente y eso nos da fuerza para poder darle voz a esas valentías que tienen las mujeres y comprometernos a seguir buscando historias. El COVID-19 no es lo único que está pasando, hay otras crisis y debemos darles espacio”, Jovanna García, integrante de Ruda.

Ruda invita a cualquier mujer a enviar sus textos, imágenes o cualquier tipo de contenido que ayude a visibilizar las luchas en sus plataformas digitales.

Página web de Ruda: http://ruda.gt/

Facebook de Ruda: https://www.facebook.com/rrrudagt/

Instagram de Ruda: https://www.instagram.com/ruda.gt/