Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

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Realidad migratoria de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes

Grupo: Grupo de Emigrantes Mujeres, Adolescentes y Jóvenes del Departamento de Rivas (GEMAJ)

Departamento: Rivas. Municipios: Tola, Rivas y Belén.

Desde la voz de: Sheyla Reyes, coordinadora.

Antes de que nos organizáramos para crear GEMAJ, como mujeres jóvenes – al igual que muchas niñas y adolescentes de Rivas – éramos hijas de migrantes o éramos ex migrantes. Sin embargo, en nuestro departamento no existían organizaciones que nos pudieran informar y acompañar en los procesos de reconstrucción emocional. Este gran vacío nos motivó hace siete años a organizarnos y fortalecernos en los procedimientos migratorios y en nuestros derechos, para brindar atención y acompañamiento psicológico, legal y de salud a niñas y mujeres jóvenes como parte de la reconstrucción emocional por las secuelas del fenómeno migratorio, y también para realizar trabajo de sensibilización, capacitación, monitoreo, investigación e incidencia.

El impacto de la migración en las niñas, adolescentes y jóvenes que se quedan

En el grupo trabajamos principalmente con niñas, adolescentes y mujeres jóvenes, también hay mujeres adultas, pero en reducida cantidad. Hacemos nuestro trabajo principalmente en comunidades rurales del municipio de Potosí, Belén, Rivas, Cárdenas y Tola. Laboramos en estas comunidades porque son las más expulsoras, principalmente de mujeres. Hay mujeres que son madres solteras y dejan a sus hijas e hijos a cargo de una segunda o tercera persona. A nosotras nos ha interesado trabajar con este grupo, que en su mayoría tienen entre 14 y 18 años. También hay jóvenes de 19 a 25 años, y niñas de 7 a 12 años. Las niñas se quedan a cargo de sus abuelas o con algún familiar, y hasta en algunos casos con amistades de sus madres o padres.

Este grupo de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes son de escasos recursos económicos. Algunas tienen retraso escolar y otras, deserción. En el caso de las jóvenes, varias son trabajadoras fronterizas que laboran en la frontera con Costa Rica. Nuestro trabajo se concentra en estas poblaciones porque se han visto afectadas psicológicamente por ser hijas de padres o madres migrantes.

Las niñas y adolescentes son el sector más vulnerable. Aparte de tener secuelas psicológicas y económicas, pesa profundamente el apego, el miedo y el sentimiento de abandono. Hay diferentes tipos de emociones y sentimientos que tienen hacia sus familiares. Algunas sienten rechazo, otras, odio; expresan que necesitan la comunicación con sus madres y padres, y que están en riesgo de sufrir abuso sexual, violación y explotación laboral.

Incremento del flujo migratorio

Antes había un incremento en la feminización migratoria, pero ahora con el contexto reciente de Nicaragua se ha emparejado la migración de hombres y mujeres. El problema es que antes las niñas tenían a su padre o a su madre con ellas, ahora ambos están fuera y hay casos especiales donde algunos de los hermanos mayores también se fueron.

Este grupo de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes quedaron desprotegidas. Se calcula que hay más de 62 mil migrantes nicaragüenses en Costa Rica. Estos datos son a nivel nacional, pero la zona del departamento de Rivas se ha visto duramente afectada. Por ejemplo, la municipalidad de Tola vivía del turismo, ahora con la situación del país hay escases tremenda de trabajo. Otras de las municipalidades vivimos del cultivo, pero igual con el contexto muchos cultivos se han perdido. Todo eso ha generado el incremento del flujo migratorio.

Nuestros logros, nuestras luchas

Hemos logrado que nuestro mensaje de una migración documentada y segura haya calado en las adolescentes y mujeres jóvenes, para mejorar sus condiciones y oportunidades.  Nosotras lo decimos siempre: no podemos detener la migración, menos con el contexto que tenemos, pero al menos que la gente salga documentada y de manera regular del país. Pensamos que este logro ha sido producto de nuestra insistencia, porque desde el inicio hemos dejado claro los pasos que se necesitan realizar para migrar de manera documentada, y sabemos que ese mensaje ha dejado huella.

Otro de los logros, es que las mismas mujeres jóvenes que participan en el grupo son protagonistas en sus comunidades. Ellas dan los talleres y las capacitaciones.

También hemos logrado tener buenas relaciones con diferentes organizaciones de la sociedad civil. Somos parte de la Red Nicaragüense de la Sociedad Civil para las Migraciones (RRCOM). También mantenemos relaciones con la Red de Masculinidad, IPAS, la Casa de la Mujer, Aldeas SOS, OIM y otras organizaciones.

Lo que nos impulsa cada día

Ver a las niñas, adolescentes y jóvenes participando en todos los procesos nos da esperanza. Nos satisface mirar cómo ellas elevan sus voces y quieren seguir haciendo más cosas. Aunque no tengamos los recursos suficientes, hay deseo, disposición y compromiso.