Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero". Alejandra Pizarnik, argentina, poeta y escritora.

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Conectando desde los movimientos para sostenernos

Por: Olga Valeria Espinoza, Oficial de Comunicación, FCAM.

Entrevista realizada en junio, 2020.

La crisis originada por el COVID-19 ha traído consigo grandes retos para los movimientos de mujeres, pero las compañeras no se detienen y siguen creando alternativas para conectarse con otras y para florecer desde lo interno. Chicas AL Frente es uno de los grupos que se las ha ingeniado. Son una colectiva orginada en Costa Rica, que realiza eventos mensuales invitando a mujeres diversas a compartir sabiduría y conciencia sobre un tema específico según una agenda de temas creada por las invitadas y el grupo, bajo una perspectiva de género. Los espacios mensuales sobre todo pretenden ser un lugar seguro, donde cualquiera puede compartir su punto de vista, en un ambiente libre de discriminación y violencia, donde la base es el apoyo mutuo, la comprensión y el respeto. Nos citamos vía llamada con Rocío Jiménez, integrante de Chicas Al Frente, grupo coparte del Fondo Centroamericano de Mujeres (FCAM).

FCAM: ¿Cómo han vivido la pandemia en la organización? ¿Qué están haciendo?  

Para nosotras ha sido un gran reto pasarnos a la virtualidad, porque nuestro fuerte eran los encuentros presenciales, esas eran nuestras acciones más concretas. Además todo el mundo se pasó a la virtualidad. En este contexto no todos los trabajos se han vuelto virtuales, pero la gran mayoría sí y pasar todo el día en llamadas, video llamadas y en las clases en línea para las que estudiamos, es cansado; sumarle a eso que debemos buscar estrategias para organizarnos como colectiva. De repente todo se vuelve monótono.

Cuando inició todo esto de la pandemia nos cuestionábamos qué debíamos hacer y que no podíamos quedarnos sin hacer nada. Se nos ocurrió hacer unos QUICK CAF que significa Chicas Al Frente rapiditos. Haciamos entre 4 y 6 sesiones virtuales de 45 minutos a la semana en nuestra cuenta de Instagram. La idea era aprender a llevar esta crisis de la mejor manera posible. Hicimos QUICK CAF sobre yoga, el cuidado de la piel, cómo hacer mascarillas con los materiales que tuvieras en casa, de escritura creativa, etc. Temas más “suaves”, pero que nosotras sentíamos podían ayudar a las mujeres a despejarse, teniendo encima un contexto tan de golpe y tan doloroso. Porque en Centroamérica y en Costa Rica antes de que llegará la pandemia lo que veíamos eran noticias muy violentas en otros países, miles de muertes causadas por el coronavirus. Claro, cuando llega a la región había mucho terror y pánico. Los QUICK CAF no eran para resolver la vida, pero al menos podían olvidarse durante ese tiempo de todo lo que estaba pasando alrededor.

Participaban entre 50 y 80 personas en estas actividades. Nos fue bien. Aunque luego en mayo tuvimos un bajon de ánimos, estabamos agotadas, nos sentíamos cansadas de los eventos virtuales y de las noticias, así que decidimos hacer una pausa y enfocarnos en nuestros eventos mensuales. Hicimos el de salud mental titulado “Primero yo, mi salud mental también”, esta actividad la dividimos en dos para que no se hiciera una sesión tan larga y luego hicimos el de “La pandemia: una mirada centroamericana”. El primero era para cuestionarnos cómo ha sido vista nuestra salud mental a través de la historia, desmitificar términos y sacudirnos tabúes que existen alrededor del tema, además que considerabamos que era necesario dado el contexto. Y el de la mirada centroamericana fue muy enriquecedor, acá conversamos con colectivas feministas centroamericanas para tener una perspectiva cotidiana de la viviencia de la pandemia en los contextos de la región.

Siempre ha sido importante para nosotras unirnos, crear alianzas y era vital tener esta conversa para identificar nuevas formas de colectivizar y de borrar fronteras. Esta actividad fue organizada con otros grupos copartes de FCAM como; el Equipo de Monitoreo Independiente de Honduras –EMIH–, la Colectiva Amorales de El Salvador, el grupo Casa de los Colores de Nicaragua y Las Tripas de Guatemala.

FCAM: Anteriormente mencionaste sobre las alianzas, ¿qué importancia tiene conectarse con otras para ustedes?

Para nosotras siempre ha sido muy importante las alianzas regionales. Ha sido complejo desde antes del COVID-19 reunirnos porque no todas tienen buena conexión a internet, que la plata, que si viajamos. Por eso para el colectivo los encuentros que organiza FCAM son súper importantes porque nos sirven un montón para conocernos, aliarnos y mantener una conexión al menos desde la virtualidad con otras compañeras. En este contexto queremos enlazar y visibilizar las experiencias que estamos viviendo. No es lo mismo como lo vivimos en Costa Rica a como lo viven en Nicaragua o en Honduras. Cada gobierno ha tomado medidas diferentes y las medidas económicas, y todo eso nos afecta.

Inicialmente con nuestro proyecto del FCAM habíamos planteado la creación de la Red Económica Feminista Centroamericana, luego vimos que era un proyecto muy ambicioso, y que primero empezaríamos en Costa Rica. Pero igual seguimos trabajando en ampliar las conexiones que ya tenemos en los demás países, con pequeñas sesiones hemos intentado hacer o continuar con estos enlaces.

FCAM: ¿Cómo están manejando el tema del autocuidado?

Hemos vivido en carne propia el agotamiento, estuvimos haciendo QUICK CAF semanales y de repente nos volteamos a ver y nos dimos cuenta que no estabamos viendo para adentro de la colectiva, menos individualmente.

Esta pandemia dejó sin trabajo a una de nuestras compañeras, que además la estaba pasando mal tanto física como emocionalmente. Así que a partir de esa revisión decidimos cambiar la agenda y platicar en algunas sesiones sobre cómo nos sentíamos. En una reunión nos pasó que terminamos hablando hora y media de cómo nos sentíamos y no avanzamos en la agenda.  De repente es lo que ocupabamos hacer. Al principio no estaba siendo así y se sentía cierta frustracción en Chicas Al Frente. Tomar estas pausas ha sido reparador y sin la recomendación de FCAM no lo hubieramos hecho. A veces damos y damos, y se nos olvida que nosotras también somos un cuerpo con límites. Hemos intentado tener esa recomendación de ustedes de cerca y a raíz de esto vamos a empezar a implementar acciones más concretas para la colectiva.

FCAM: En un escenario global y local tan complejo y desesperanzador; ¿qué les da fuerzas? ¿qué les hace continuar?

La desperanza siempre va a estar, no sólo en este contexto. Hay muchas personas que ya viven una realidad inmediata desesperanzadora. Justamente el trabajo de la colectiva y no sólo de nosotras, sino de todo el movimiento es acabar con esa desesperanza. Los contextos más adversos son los que le dan sentido a la lucha. Estos contextos desesperanzadores son los que nos dan razones de ser, vemos que algo está mal y sabemos que tenemos que hacer algo al respecto.

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